En las normas ya se han establecido métodos aproximados (por ejemplo, cálculo de deformaciones según 7.4.3, EN 1992-1-1 o ACI 318-19) que necesita para el cálculo de deformaciones. En este contexto, las llamadas rigideces efectivas se calculan en los elementos finitos de acuerdo con el estado límite presente rajado/no rajado. Con estas rigideces efectivas, a continuación, determina las deformaciones mediante un nuevo cálculo FEM.
Considere el cálculo de las rigideces efectivas de los elementos finitos en la sección transversal de hormigón armado. Basándose en los esfuerzos resultantes del estado límite de servicio determinados en RFEM, clasifique la sección de hormigón armado como "rajada" o "no rajada". ¿Considera la colaboración del hormigón entre las grietas? En este caso, se realiza mediante un coeficiente de distribución (por ejemplo, según la ecuación 7.19, EN 1992-1-1 o ACI 318-19). El comportamiento del material para el hormigón se supone lineal elástico en las áreas de compresión y tracción, hasta alcanzar la resistencia a tracción del hormigón. Para el estado límite de servicio, este enfoque es suficientemente preciso.
Considera el flujo y la retracción directamente al determinar las rigideces efectivas a nivel de "sección transversal". El efecto de retracción y flujo en sistemas estáticamente indeterminados no necesita ser considerado en este método aproximado (por ejemplo, las fuerzas de tracción derivadas del alargamiento por retracción en sistemas empotrados por todos lados no se determinan y deben considerarse por separado). En resumen, el cálculo de deformaciones se realiza en dos pasos:
- Cálculo de las rigideces efectivas de la sección de hormigón armado bajo suposiciones lineal elásticas
- Cálculo de la deformación utilizando las rigideces efectivas con FEM